EL
CAOS VEHICULAR EN PASTO
POR:
EDUARDO ROMO ROSERO
Solo a través de la educación, el
respeto a las normas de tránsito y la aplicación dura de la ley, Pasto podrá
superar éste caos violento y esta racha de agresividad que vive la capital de
Nariño.
Invito cordialmente a reflexionar
a todos los conductores sobre los siguientes puntos: si no ponemos de nuestra
parte una fuerte dosis de tolerancia, respeto a la ley y conduciendo a
velocidad moderada, la vida en ésta ciudad se volverá insoportable como en efecto
ya lo es. Según las estadísticas en el año 2016 hubo 58 muertos en accidentes
de tránsito en la ciudad de Pasto, de los cuales 67% corresponden a muertes de motociclistas.
Ni que decir de los peatones fallecidos en manos de ciudadanos irresponsables.
Pasto, una ciudad pequeña en el
rango de intermedia, diseñada por los Españoles para coches de caballos y
peatones, con calles supremamente angostas, no resiste la presión de tanto
vehículo y motociclistas. 134.000 vehículos son demasiados. Estamos a un solo
paso de colapsar, es innegable que se
requieran más vías, puentes elevados y alternativas diferentes.
La primera pregunta que surge es
¿cómo obtuvo usted la licencia para conducir?, ¿le hicieron acaso un examen de
conducción?, ¿tiene conocimiento de las normas de tránsito?
Si la respuesta es SI, entonces
cómo explica los siguientes
interrogantes:
¿Quién le enseñó a conducir a más
de 100 kilómetros por hora en la ciudad?, con luces apagadas, pasando el
semáforo en rojo, o pasando un vehiculo por la derecha, ¿Quien o dónde aprendió
a cruzar una calle en contravía?, o treparse un andén quitándole espacio al
peatón poniendo en grave riesgo su vida; o estacionarse en la mitad de una
calle; o parquear a menos de 50 centímetros de otro vehiculo. ¡Por Dios
Santísimo! Aquí se presentan los casos más insólitos del mundo. Los conductores
le tiran el vehículo o la moto a los peatones; y un pobre ciudadano tiene que
pasar corriendo la calle, porque si no se quita lo matan, nadie respeta a
nadie. El caos y la indisciplina es total. Aquí el peatón tiene que cederle el
paso al agresivo que conduce un vehículo. En otros países de avanzada cultura
ciudadana el peatón tiene prioridad. Solo aquí en Pasto el peatón tiene que
esperar y ceder el paso a los vehículos.
¡Qué es esto por los Santos
Cielos!, los motociclistas conducen sin casco, llevan a dos o tres pasajeros y
a un bebe de brazos. Y nadie dice nada, no
hay autoridad que ponga freno a tanta intolerancia.
Los agentes de transito están
dedicados a multar a quienes parquean en zonas prohibidas, posiblemente eso
está bien pero hay otras prioridades. Mientras tanto la ciudad se sume en el
caos.
Los conductores de los vehículos
escolares salen y recogen a los niños y como inician clases a las 7:00 AM,
aceleran la maquina y pretenden recoger a 20 niños en menos de 15 minutos para
poder llegar a tiempo; no los para nadie! Violan todas las normas y los padres
no se percatan en manos de quienes están sus niños.
Ante la fila interminable de
vehículos, alguien intenta salir de su garaje, o del lugar donde está parqueado
pero nadie le cede el paso a nadie, las señales direccionales de los vehículos
no sirven de nada, es una descortesía total. Se pasan el semáforo en rojo o
amarillo, manotean o insultan sin ningún recato. Los motociclistas se pasan por
la derecha, serpentean en zigzag en medio de los vehículos y pasan prácticamente
casi que por encima del vehiculo y si le dices algo te rompen el parabrisas con
el casco.
La vida de un peatón, sea
anciano, niño, mujer, u hombre, no vale nada, es decir pasar la calle es un
verdadero suicidio. Las volquetas que transitan por nuestra ciudad a su paso
van dejando rastro del material que llevan como piedras, arena, tierra, etc. y
nadie toma cartas en el asunto. Las carretillas de caballos recogen escombros y
los depositan en otro sector de la ciudad tapando los huecos de la calle.
Los vehículos como taxis, buses y
particulares parquean y paran donde se
les ocurre.
La gente no respeta las normas.
El incremento del ruido es total, las motocicletas retiran el escape, superando
con su infernal ruido todos los decibeles permitidos, pronto seremos un país de
sordos.
La agresividad y falta de modales
es impresionante. Nos ha invadido “la patanería” como epidemia.
En fin, aquí se violan todas las
normas, hemos transformado nuestra ciudad en un verdadero infierno, entonces,
¿Qué hacer ante éste caos?.
Yo recomendaría ciertas medidas para
tratar de mejorar la calidad de vida en nuestra ciudad.
1.
Como primer punto y fundamental no me
cabe la menor duda que la educación debe empezar en el hogar, luego en las
escuelas y colegios, así mismo debemos otra vez implementar la enseñanza
obligatoria de la Urbanidad de Carreño y normas de convivencia social, de tal
manera que seamos más tolerantes antes las diferentes situaciones.
2.
Limite máximo de velocidad en la ciudad
50 kilómetros por hora y las autoridades deben hacer respetar estos limites.
3.
Suspender temporalmente la licencia de
transito por 3 días a los infractores (empezando por los motociclistas luego
los taxis y particulares) de acuerdo a la orden de pico y placa, obligando a
los conductores a asistir a los cursos que se dictarán en los colegios, para
enseñarles la normatividad. La ley debe ser dura y debe volver a aprender las
normas de tránsito y convivencia social, “La letra con sangre entra”. Debe
acudirse a la colaboración de los profesores de los colegios para dicho fin.
4.
Los almacenes de motos o vehículos deben
ayudar y asegurarse que quien compra un vehiculo sabe conducir, tienen licencia
y conoce las normas de tránsito. Pues he visto con asombro que algunos
ciudadanos compran la moto y salen del almacén arrastrando el vehículo porque
no saben conducir.
5.
La oficina de Transito Municipal,
repartirá gratuitamente folletos de enseñanza de las normas de transito y
convivencia social. Las grandes cadenas y almacenes distribuidores de
motocicletas se verán obligados a imprimir y a repartir folletos instructivos.
6.
Mediante el uso de mimos, los estudiantes
de los grados once y todos los colegios colaborarán en el control del transito
de la ciudad.
7.
La dirección de Tránsito y Transporte ha
prohibido parquear en toda la ciudad, y los parqueaderos que hay no dan abasto,
en éste caso la Alcaldía y Gobernación deben comprometerse a CONSTRUIR parqueaderos públicos, de manera que pueda
suplir la demanda en la ciudad. Si el
estado exige respeto a las normas, debe facilitar los medios para que se
cumplan.
8.
Mediante la utilización de MIMOS se
impartirá instrucción a todos los conductores sobre respeto a los lugares donde
deben parar los buses y taxis y así mismo a los ciudadanos particulares deberán
tomar el transporte público en los sitios señalados para tal fin.
En fin la clave es Educar, Educar
y volver a intentarlo y repetirlo HASTA
QUE LOS CIUDADANOS APRENDAN! Un capitulo aparte requiere el tema sobre “LA
AGRESIVIDAD” la intolerancia, el uso del mal vocabulario, el insulto y los
malas maneras. Esto definitivamente hay que cambiar.
Por último “alguien debe parar
este desorden”. Hemos transformado la paz de la ciudad en una verdadera jungla,
donde impera la ley del terror.
Mi consejo muy respetuoso es: BAJARLE
LA TEMPERATURA A TANTA AGRESIVIDAD Y RESPETAR LA LEY POR ENCIMA DE TODA
CONSIDERACIÓN
Hasta pronto.